Un día estaban en la estación de tren en Constitución y una mujer extraña le pidió a Carla si podía tenerle el bebe mientras iba al baño. Ella acepto, le encantaban los niños.
La mujer entro al baño y Carla espero que ella saliera para ingresar ella. La señora nunca salio y Carla empezó a preocuparse. Se acerco a la seguridad de la estación para informarle el hecho y ellos le dijeron que iban a ocuparse del asunto. Le preguntaron si se acordaba como iba vestida la mujer y algún que otro dato relevante.
Carla les dijo que la mujer llevaba una pollera ancha como usan las gitanas y una camisola encima. También les dijo que hacía casi una hora que la mujer no veía la mujer.
Mientras tanto Ramiro se preocupaba su mujer le había dicho que iba hasta el baño volvía y todavía no había aparecido, cuando comenzaba a preocuparse, Carla apareció con la policía y le contó lo que había sucedido en la fila del baño.
La policía les dijo que la mantendría informada y Carla y Ramiro se tomaron el tren y partieron hasta Monte Grande, se bajaron en la estación y pasearon un rato por el centro comercial para olvidarse del asunto.
A los pocos días la policía se comunicó con Carla y le comunicó que la madre del bebe todavía no había aparecido y como ella lo había denunciado la asistente social que se ocupaba del asunto quería saber si ella y su marido querían tener la guarda provisoria del niño.
- Lo voy a pensar-dijo Carla- nosotros somos un matrimonio que trabajamos mucho y casi no tenemos tiempo para ocuparnos de un bebe,
- Ok - respondió la policía que llamó- y cortó el teléfono.
Esa noche Carla habló con su marido y él le contesto que no. Un no rotundo
- ¿Por qué no?- dijo ella,
- Porque es un bebe raro, cuando vi la foto en los medios me dio miedo, no quiero que este en casa con nuestros hijos perrunos.
- A mi me paso lo mismo cuando lo tuve en brazos, sentía que el bebe me absorbía la energía.
Al otro día Carla llamó a la comisaría y les dijo que había hablado con su marido y que habían tomado la decisión de no aceptar la guardia provisoria del bebe.
Unos meses más tarde, Carla se puso a buscar una noticia en Google, allí descubrió que el matrimonio que se había encargado de cuidar del al bebe había sufrido una tragedia terrible, los hijos mayores del matrimonio había fallecido quemados en la habitación. El bebe fue el único que había sobrevivido porque dormía en el cuarto de los padres.
La foto del diario mostraba una pareja devastada y un bebe sonriendo. Carla agradeció a Dios no haber aceptado la propuesta de la asistente social ya que al poco tiempo de rechazarla se había enterado que estaba embarazada y esperaba su primer hijo.