lunes, 11 de mayo de 2020

Simón y su obsesión por los libros

Simón era un hombre joven y solitario cuya pasión era comprar novelas de suspenso y terror. 
Todas las mañanas antes de salir a trabajar revisaba que la biblioteca estuviera limpia y acomodada por orden alfabético. Si alguien tocaba sus libros debía colocarlos en su lugar sino Simón se enfadaba muchísimo.
Esta obsesión y meticulosidad fueron apartándolo de los amigos que no entendían su actitud y su reacción violenta cuando alguien tocaba sus libros.
No sólo a la mañana revisaba la biblioteca, todas las noches la limpiaba y la supervisaba. Controlaba que todos sus libros estuvieran en su sitio.
Sin embargo, una noche algo cambio, faltaba un libro que no aparecía por ningún lado, nadie lo había tomado y nadie había entrado y él no lo había sacado para leer.
¿Dónde estaba la novela? se preguntaba una y otra vez Simón pero no podía responderse. Busco por toda la casa y no lo encontró. Llamo a los pocos amigos que tenía y nadie tenía la novela. 
Pasaban las horas y el libro no aparecía y en un rapto de furia y dolor tomo un hacha y rompió toda la biblioteca y quemó todos los libros y fue ahí cuando recordó donde estaba la novela, la había dejado en la oficina, la había llevado allí para que un librero amigo se la repara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario